Entre un amplio sector de la plantilla municipal crece la indignación al conocerse que supuestamente un empleado del departamento de urbanismo del ayuntamiento podría estar compatibilizando su puesto de trabajo con diversas funciones dentro de la mercantil Auriga.

De poder confirmarse este hecho, estaríamos ante un escándalo con mayúsculas ya que primero se habría despojado al área de urbanismo de diversas funciones para otorgárselas a la mercantil Auriga y posteriormente ser desarrollados dichas funciones por personal del ayuntamiento.

Este supuesto escándalo se une al hecho de que el contrato por un valor anual aproximado de 300.000 € fue adjudicado a una empresa cuyo titular está estrechamente relacionado con Isabel Torres, Concejal de Hacienda.

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